Terapias Nutricionales

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Terapias Nutricionales: cuando el alimento se convierte en medicina

Alimentarse, aparte de proveer nutrientes y energía a nuestro cuerpo, también es un acto de prevención y sanación. Hipócrates dijo “Que el alimento sea tu medicina”, esto es lo que buscan todos los modelos dietéticos. A lo largo de este artículo veremos diferentes  modelos dietéticos (terapias nutricionales), su enfoque hacia una vida sana y sus características principales.

Dieta, un modelo de vida

La palabra dieta proviene del griego “diaita” que significa “régimen de vida”. Es decir, la elección de los alimentos, la manera de prepararlos, de comerlos. Podemos afirmar que como régimen de vida también influyen factores sociales, familiares, culturales, religiosos o éticos.

Dietoterapia, cuando el alimento cura

La dietoterapia estudia las relaciones entre salud, alimentación y enfermedad. Se trata de aplicar pautas nutricionales para las condiciones de cada persona tanto en situaciones de equilibrio, de prevención o de desequilibrio para sanar.

Una buena dieta es la base de una vida sana, que nos mantiene alejados del desequilibrio y de la enfermedad.

Modelos dietéticos

Dieta Mediterránea

Desde el 2013 forma parte de la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.  Este modelo se basa en el consumo de aceite de oliva; en el consumo abundante de frutas y hortalizas de temporada, baja en grasas saturadas; en el bajo consumo de carnes rojas y una preferencia por el pescado y las aves; un consumo relativo de productos lácteos y predomino de los frutos secos. Pero va mucho más allá, también se valoran las técnicas culinarias como las cocciones a fuego lento y por corto tiempo, cocciones en recipientes de hierro o barro; además de factores socio culturales como comer en reunión, sentados a la mesa. Como el concepto actual de “slow food” es una manera de saborear la vida.

Dieta Okinawa

Esta dieta proviene de la isla japonesa de Okinawa, su población es una de las más longevas del mundo. Se caracteriza por un consumo de alimentos ricos en nutrientes pero bajos en aporte calórico.

Dietas vegetariana y flexiteriana

La dieta vegetariana se basa en no incluir carne de ningún tipo, ni pescado, ni marisco ni productos elaborados que los contengan. En cambio, si incluyen productos de origen animal como huevos, leche y derivados; y  miel.  Puede haber diferentes opciones ovolacteovegetariana, ovovegetariana y lacteovegetariana.

Las dietas vegetarianas pueden llegar a ser más saludables, si son equilibradas en cuanto al consumo de hidratos y proteína, ya que optan por productos ecológicos en muchas ocasiones, consumen muy pocos productos procesados, cocciones suaves y cortas y productos integrales.

En alguna ocasión este tipo de dieta requiere una suplementación de vitamina B12.

La dieta flexiteriana, muy en boga últimamente, la siguen las personas vegetarianas que en determinadas ocasiones pueden consumir proteína animal, principalmente pescado.

Dieta vegana

Este modelo da un paso más, se basa en el no consumo de ningún producto de procedencia animal; ni carnes, pescado, huevos, lácteos, miel…. Pero tampoco usar productos elaborados con: lana, cuero, seda, marfil, etc.

Este tipo de dieta sí requiere una suplementación en vitamina B12 y estar en contacto con el aire libre para sintetizar correctamente la vitamina D.

Paleo dieta

Este modelo se basa en la idea que nuestra genética no se ha modificado apenas desde hace miles de años, lo que ha cambiado es el ambiente que nos rodea. La idea es que estamos diseñados para pasar hambre, hacer ejercicio para conseguir el alimento o desplazarse. Actualmente comemos más de lo que necesitamos y nos movemos menos, de ahí aparecen los desequilibrios.

Dentro de la dieta paleo, hay diferentes modelos, pero las características generales son: el no consumo (o muy bajo) de cereales, legumbres y lácteos, evitar los productos procesados, comer hortalizas, verduras, tubérculos y frutas en abundancia, buen aporte de proteína animal de calidad (pescado, huevos y carnes; y la inclusión de frutos secos, semillas y aceites de calidad.

A estas pautas alimentarias se suma el ejercicio físico diario en un breve periodo de tiempo pero de alta intensidad, respetar los descansos y la exposición al sol y al aire libre a diario.

La paleo dieta es muy efectiva en enfermedades inflamatorias de carácter autoinmune.

Dieta macrobiótica

Este modelo tiene sus bases en la Medicina Tradicional China (MTC) y en la filosofía taoísta. “Macro” significa grande y “bio” vida,  se describe como el arte de alargar la vida.

Esta dieta recurre a los principios del yin y el yang, principios opuestos y complementarios. Los alimentos se clasifican de los más yin a los más yang.

En la macrobiótica lo yin es la fuerza centrífuga, la expansión, la división y la dispersión; el yang hace referencia a la fuerza centrípeta, la concentración, la convergencia y la condensación.

Los alimentos que predominan en la dieta macrobiótica son: cereales integrales, verduras y raíces;  sopas y caldos con miso y tamari, te de 3 años, pescado en pequeñas cantidades, poca fruta generalmente cocida.

Evita el consumo de carne, lácteos, solanáceas y los alimentos procesados.

Dieta disociada

Este modelo viene de la medicina higienista, “higiene” entendida como el “arte de vivir”; se trata de encontrar la manera más idónea en la que la persona pueda desarrollar su salud de forma plena a través de la alimentación y los buenos hábitos de vida, sin la necesidad de recurrir al medicamento.

El higienismo se basa en una dieta rica en frutas, verduras, frutos secos y semillas, evita los medicamentos, la práctica del ayuno cuando el cuerpo lo necesita, vivir en armonía con la naturaleza, el buen descanso y el ejercicio, disfrutar del sol y el aire libre; y una actitud positiva ante la vida.

Como modelo dietético la dieta disociada se centra en la combinación correcta de los alimentos, evitando aquellas que pueden causar desequilibrio. Lo principal, no mezclar, en una misma comida, proteínas con hidratos de carbono, ya que los procesos digestivos son diferentes. Tampoco hay que mezclar  frutas y verduras o frutas dulces con ácidas.

Aunque se apuesta por una dieta vegetariana, no se opone a un consumo moderado de pescado y carne blanca. Promueve el consumo de productos ecológicos y de proximidad.

La consulta de nutrición, más allá de la pauta alimentaria

Ir a la consulta de un o una nutricionista es una apuesta para mejorar los hábitos dietéticos; podemos tener diferentes motivaciones:

  • ganas de cambiar de hábitos
  • tratar una patología con un cambio dietético
  • pérdida de peso
  • mejorar el rendimiento a nivel físico y mental
  • otros

Las nuevas corrientes actuales incorporan técnicas, prácticas y propuestas que van más allá de la propuesta dietética. Así temas como el coaching nutricional, la psiconutrición y el mindfuleating irrumpen en el panorama de la nutrición para trabajar desde otra perspectiva: la emocional. La tres propuestas se centran en la responsabilidad de cada individuo sobre su salud, en las capacidades y el potencial que tenemos las personas para cambiar y mejorar. Otro aspecto es poner el foco en lo psicoemocional que puede condicionar nuestra dieta y en a escucha del cuerpo a través de la atención plena.

 

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