El Parkinson: cómo mejorar la calidad de vida

Publicado el sábado, 01 abril 2017

Enfermedades & Síntomas

¿Qué es el Parkinson?

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa producida por el deterioro o muerte de las neuronas ubicadas en una porción del mesencéfalo llamada sustancia negra; estas neuronas son las que producen un neurotransmisor en nuestro cerebro llamado dopamina.

Este importante neurotransmisor tiene relación con las funciones motrices como coordinar y controlar los movimientos, el tono muscular, las emociones y los sentimientos de placer. Debido a la muerte o deterioro de las neuronas encargadas de segregarlo, se produce una falta del mismo en nuestro organismo, dando lugar a la aparición de los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Las causas del Parkinson

A día de hoy se desconocen las causas exactas que provocan la enfermedad de Parkinson. Existen algunos estudios que indican que puede haber factores de riesgo de origen genético, así como también factores ambientales que influyen en el desarrollo del Parkinson. Se estima que entre un 10 – 15% de los casos puede ser de origen genético. También hay indicios de que ciertas sustancias químicas, como los pesticidas, pueden influir en la aparición de la enfermedad.

Afecta mayoritariamente a personas de más de 65 años. Tan sólo un 30% de las personas diagnosticadas es menor de 65 años.

Síntomas de la enfermedad de Parkinson

Antes de producirse los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson, aparecen los llamados síntomas premotores, siendo estos: depresión crónica, alteración del sueño en la fase REM, somnolencia diurna o insomnio, estreñimiento severo y pérdida del olfato.

Posteriormente tiene lugar la aparición de los síntomas motores:

  • Temblores en manos, mentón, labio o en las extremidades inferiores estando en reposo.
  • Rigidez o pérdida de flexibilidad muscular.
  • Trastornos del equilibrio, anomalías al andar.
  • Problemas urinarios, incontinencia debido a la mala regulación de la actividad muscular.

Al ser el Parkinson una enfermedad degenerativa, con el paso del tiempo la sintomatología se va incrementando, con la consecuente pérdida de calidad de vida de la persona en cuestión.

Tratamiento médico para el Parkinson

El Parkinson actualmente no tiene cura, por lo que es considerado una enfermedad crónica. A nivel médico se trata con fármacos que favorecen la producción de dopamina, con sustancias como la levodopa o L-DOPA (precursor de la dopamina), así como también fármacos que ayudan a disminuir las molestias que ocasiona la enfermedad de Parkinson.

Terapias alternativas para el Parkinson

Las terapias alternativas también pueden ser de ayuda para el enfermo de Parkinson ya que, aunque la enfermedad no tenga cura, sí que pueden proporcionar alivio ofreciendo una mejor calidad de vida.

Entre el grupo de terapias alternativas que pueden ayudar a un enfermo de Parkinson podemos encontrar:

Acupuntura

La acupuntura es una de las técnicas más usadas. Ayuda al paciente a controlar la ansiedad y a mitigar los dolores musculares. Hay estudios científicos que avalan que la acupuntura puede ser beneficiosa mejorando la marcha en los pacientes de Parkinson. No obstante, aún hay un poco de controversia sobre el tema.

Quiromasaje

Uno de los síntomas de la enfermedad es el endurecimiento y la rigidez muscular. El quiromasaje ayuda al enfermo de Parkinson a aliviar dicha rigidez, permitiéndoles una relajación mental y física, además de no presentar ningún efecto secundario.

Suplementación nutricional

Las habas y los frijoles, son alimentos que contienen levodopa, que estimula la liberación de dopamina. No olvidemos que el Parkinson produce un déficit de dopamina. Éstos alimentos no pueden faltar en la dieta del enfermo.

También es muy importante la suplementación con coenzima Q10, ya que un enfermo de Parkinson presenta niveles bajos de esta enzima. Es un gran antioxidante que nos protege del daño ocasionado por los radicales libres.

Flores de Bach y Reiki

Un enfermo de Parkinson también puede presentar síntomas de depresión y ansiedad. Las flores de Bach y el Reiki le pueden ayudar a mitigar los síntomas de la depresión y a recuperar el equilibrio emocional.

Taichi

A pesar de no ser una terapia propiamente dicha, la práctica de taichi ayudará al enfermo de Parkinson a mejorar la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio. Además, sus suaves movimientos y el control de la respiración le proporcionarán una sensación de paz y tranquilidad.

El Parkinson no es una enfermedad mortal, pero sí que tiene una evolución que merma mucho la calidad de vida tanto del enfermo como de sus familiares más cercanos. Las terapias alternativas pueden ser un buen complemento al tratamiento médico.

Para seguir conociendo más sobre la enfermedad del Parkinson te compartimos un vídeo que trata sobre la enfermedad y las terapias naturales que pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

 

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